El total quality management

La gestión de la calidad total o TQM total quality management, es una estrategia de gestión iniciada en Japón en la década de los ochenta y que luego, gracias a su comprobado éxito, se empezó a utilizar también en los Estados Unidos y Europa.

Esta técnica, como su nombre indica, se basa en el objetivo de la calidad, la toma de conciencia de la importancia de esta y la aplicación de esta idea a todas las actividades de la empresa, es decir, en la totalidad de los procesos. Los beneficios de la aplicación de esta estrategia son variados, pero principalmente lo que se consigue es el aumento de la satisfacción del cliente y la productividad. Normalmente, cuando se hace la gestión de calidad total se consigue también que el trabajo interno de las empresas sea mucho más eficaz, es decir, se reducen costos, se incrementan los beneficios económicos y cómo no, la calidad de los productos es mucho mayor como consecuencia de la mejor organización de la empresa.

¿Cómo medir la calidad?

Existen varios métodos de medición que se suelen implantar, por ejemplo herramientas de estadística, o indicadores de producción, peso y color de los productos, etc. Una de las herramientas más usadas es Business Warehouse, que fue reconocida como la mejor práctica de gestión en Andalucía en el año 2005 y que hasta ahora sigue siendo de las más importantes para la gestión de calidad total. Se basa en la recogida y procesamiento de datos.
También se puede hablar de los cuadros de mandos integrales como el Balanced Scorecard, cuyo objetivo es medir los resultados que va obteniendo la organización según unos indicadores pre establecidos. La evolución hacia la calidad total se puede ir “monitorizando” gracias a este tipo de cuadros de mando, lo que permite que la toma de decisiones sea más fácil. El concepto que acompaña este tipo de herramientas es la mejora continua, que se relaciona a su vez como procesos sistémicos como el PHVA (planear, hacer, verificar y actuar).

Para llevar a cabo la gestión de calidad total, es necesario que los empleados sean formados para ser eficientes y así poder cumplir con los estándares de calidad fijados por la empresa. Para ello se deben tener en cuenta no sólo los aspectos técnicos del trabajo si no también los humanos y de liderazgo. Ishikawa, un gurú en este sector, asegura que la participación de todos los miembros de la organización es básico para obtener la calidad total.

Estudiar producción y calidad es, en nuestros días, muy importante, ya que en todo el mundo se ha cambiado la visión de hacer las cosas y cada vez más es necesario por parte de las empresas, estar a la altura de las exigencias de calidad del mercado.

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