Técnicas para optimizar los tiempos de entrega

15/08/2016

A quién no le ha pasado: compras en Internet algo que te encanta pero los tiempos de entrega resultan un quebradero de cabeza. Con la actual competitividad que existe hoy en día, dar un servicio ágil empieza a ser un punto de diferenciación muy importante para las empresas.  No es novedad decir que se ha incrementado la complejidad de las operaciones de transporte y distribución en los últimos años, razón por la cual merece ser proactivos y adelantarnos a los demás. En un entorno donde las grandes corporaciones empiezan a ofrecer entregas en periodos cada vez más cortos, de hasta 2 horas, optimizar los tiempos de entrega se convierte así, en uno de los grandes objetivos de las empresas de logística.

Pero, ¿cómo conseguirlo? Hoy te explicamos las más importantes técnicas para mejorar tus tiempos de entrega.

5 técnicas para mejorar los tiempos de entrega

Existen cinco grandes aspectos que no debes dejar de lado si lo que quieres es dar un servicio con tiempos de entrega excelentes. Veamos cuáles son:

1. Optimizar las rutas

Aunque este es un tema bastante extenso, intentaremos resumirlo de la mejor manera. La optimización de rutas puede afectar a la manera de planificar y reajustar todo el sistema completo de distribución; además, tiene un punto de vista táctico vinculado al ajuste operativo que se desprenderá de la estrategia general y, por si fuera poco, el concepto se encaja también en las decisiones del día día. A pesar de su complejidad, podemos decir que para optimizar las rutas es importante definir en un primer momento, cuál es el objetivo de la definición de nuevas rutas, que restricciones podríamos encontrar, etc. Para luego pasar a los detalles más operativos como por ejemplo, el aprovechamiento de viajes de retorno, si se hará uso de distribución capilar o con rutas a larga distancia, etc.

2. Crear una buena cadena de abastecimiento

El diseño de la cadena de abastecimiento debe ser lo más importante antes de empezar porque de ello dependerá la fluidez de las entregas y obviamente, la optimización de los tiempos de entrega. Se debe desarrollar y tener bien clara toda la estructura de la cadena de abastecimiento de la empresa, al igual que cada una de las partes y los miembros responsables de cada punto. Así como se estudia el ciclo de compra de un cliente, el estudio de la cadena de abastecimiento es clave para definir metas y presupuestos.

3. Mejorar procesos con la ayuda de las tecnologías

La transformación hacia un mundo más tecnológico debe ser una palanca que ayude a reducir los tiempos de entrega, al integrarse en las cadenas logísticas. Además de la creciente atención a la intermodalidad y multimodalidad en las cadenas de distribución, se ha ido creando el escenario perfecto para la llegada de las tecnologías de comunicación y la informática en el transporte de mercancías. Todo esto se encaja en el paraguas global de las ITS (Sistemas Inteligentes de Transporte) que ha permitido amoldar de manera eficiente las operaciones de transporte. Los Sistemas Inteligentes de Transporte, cubren un amplio grupo de tecnología, por ejemplo, los Sistemas de Información Geográfica, los Sistemas de localización Geográfica (como el GPS), las aplicaciones informáticas para el cálculo de rutas de manera eficiente, etc.

4. Analizar patrones de demanda repetitivos

Siempre existirán ciclos predecibles que si se consiguen identificar a tiempo, pueden ser una táctica clave para optimizar la respuesta logística. El análisis de los patrones de demanda que se repiten o son cíclicos permitirán a la empresa conocer las causas de las subidas y bajadas de la demanda de productos y servicios. También darán respuesta a las dudas sobre la administración de recursos durante dichos ciclos. Además, es bastante favorecedor comprender bien qué patrones se repiten para estar preparados en cuanto a abastecimiento.

5. Tener una cultura centrada en la satisfacción al cliente

 Se debe intentar organizar el servicio de entregas en función del valor que le da al cliente, resolver con diligencia sus quejas, saber cómo reaccionar cuando hay un problema o un factor que puede desencadenar un potencial problema, tener canales abiertos de comunicación con ellos y ser activos en su gestión, etc. En general, tener una cultura centrada en el cliente quiere decir dar soluciones teniendo en cuenta sus problemas o necesidades y no obstinados en lo que la empresa pueda ofrecer.

Esperamos que estos 5 tips hayan sido de utilidad para tu empresa.

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